Mañana sábado será un buen día de levante en Genoveses o incluso en Calblanque. Pero ya estoy vendido, como el pescao. Tengo la boda del primo de Mar...
He visto este video en el magazine de sucesos extremos y me ha vuelto la cabeza para atrás. He llegado a preguntar:
-Nena, ¿y si me voy a Genoveses por la mañana y llego yo luego a la boda, que es por la tarde? Tú puedes ir con los niños, dejarselos a mi hermana y después de comer nos vemos allí, en el bar que haya al lado de la iglesia (en ese momento pensaba que ibamos a una iglesia y por tanto, habría un bar al lado)....Incluso puedo llegar con el traje puesto...
Una mirada vale más que mil palabras, qué más voy a decir....
Sólo puedo meter el video de la incitación. Ahí va:
North Shore Tenerife from umi pictures on Vimeo.
Estuve con pesaumbre todo el trayecto. Maldiciendo los compromisos sociales y las fatídicas coincidencias. "Basta que tengas una comida familiar para que haga viento..."
Al final no fue en una iglesia, sino en un castillo; el Castillo de Cuevas del Almanzora. También había un bar al lado y no pude evitar meterme dentro a tomar una caña y una ración de magra con tomate, jejeje!! Y el encuentro con mi familia política fue cojonudo me atrevo a decir, porque son muy buena gente y porque se llevaron a un grupo de rock´n´roll para amenizar las copas post cena!!
Soy un poco tarado del surf y a estas alturas no tengo porqué ni para qué justificarme, pero he de decir en cuanto a mi vanalidad, que lo primero que hice al llegar al restaurante para la celebración, no fue localizar una TV para ver el partido del Barça contra el Madrid, sino llamar a Luis para ver cómo había estado en Calblanque. Y la cosa no había pintado bien. Y eso me animó -para qué ocultarlo-; y me aliené con los avatares de las celebraciones...y tras unas cervecitas, unos vinitos de Ribera y unos gin tonic corticos, las piernas empezaron a moverse y el corazó tomó el brío de estas celebraciones...
En las copas el grupo tocó tanto un poco de pop como de rock. Viejas melodías de los ´80 y ´90. Y terminó cogiendo el bajo mi primo político, Juan Miguel, y el resto de instrumentos, guitarra y batería, su banda de rock´n´roll, que nos hizo sentir como putos veinteañeros!!! Bravo por él y
por Juliette!!! Y por los corazones jóvenes!!
No todo podía ser perfecto, porque he visto que en Genoveses se metió una buena, que era mi primera opción de no haber tenido la boda. Otra vez será, no? Hay tiempo para todo y si no, ya lo verás...
viernes, 9 de abril de 2010
martes, 9 de marzo de 2010
Noreste. Calblanque extremo (06/03/2010)
En octubre de 2008 me marqué un madrugón para navegar en La Llana. Terminó en fiasco, pero al final del post, ya adelantaba que habría otra vez:
Jaime me dijo que querían ir temprano.
No son las 8 todavía y llego a Calblanque. Veo tres furgonetas que han pasado la noche en el centro de visitantes del parque regional. Todavía duermen. Me acerco a la playa y estoy sólo.
Parece que está para 5.2 con alguna serie buena… un poquito anortado y racheado. 11 ºC. En fin, es invierno…
Llega Pablo Magaña y después lo harán, Luis, Jaime y los furgoneteros. Me echo al agua y después del segundo bordo, caigo en la ola y ya le tomo cariño. Para conocerlas mejor me paso un buen rato entre ellas, tragando espuma hasta que logro hacerme otra vez con el percal y vuelta para fuera. La ola no me quiere, se me queda atrás o se burla con un guiño descarado diciéndome: “no me vas a tocar, no si yo no quiero”. En un bordo hacia dentro, me la encuentro de cara y con suave desparpajo me abro un poco y piso fuerte la popa para imprimir a la tabla la potencia suficiente para un salto bien alto y controlado, que me deja flotando un par de segundos, suficientes para darme la primera alegría de la mañana, a falta de surfing!
Salgo a descansar. Son las 9.30. Somos ya 7 u 8 y sigue llegando gente. Un zumo y vuelvo al agua. Ahora sí, la ola ha cambiado. Es más larga, más rápida y más grande. Pillo un par que me permiten pegarle unos cuantos girazos, mirarlas con detalle, ver donde van a romper, volver a por ellas para pegarles un último cut back y terminarlas con la sensación de que ya con solo ésto, todo vale la pena…
“Con el ansia de no dejar la ola hasta que ella te deje a ti”, acaba uno un poquito lejos, digamos que en la zona crítica; dónde estás desventado y ya es cuestión de tomarlo con calma para no romper, y aprovechar la buena fortuna para que una racha te acerque y volver caminando poco a poco hasta la cala frente a los coches, de donde todos salimos. Y esto nos pasa unas cuantas veces en la mañana.
Hace frío. Son las 12 y vuelvo a salir, alentado por los buenos surfing de Jaime. Quiero despedirme con una buena ola. Y la pillo. Uno, dos, tres giros, la cabeza de Jaime y su material en el agua, lo esquivo, la espuma, le meto, se vuelve a formar la ola, un cut back, otro bottom y así hasta que dejo la ola y traslucho para tomar un bordo de ceñida. Pero siempre llega una puta ola cuando casi estás fuera, después de haber pasado lo peor. Te tira. Estás reventado, se aprovecha y te vapulea, recordándote que no eres nadie.
-“Jose, salte ya….” –me digo-
Ha sido extremo. Físicamente acabo destrozado. Es Calblanque.
“Hasta la próxima, porque habrá más próximas, por que los zagalicos no aprendemos, ¿para qué? Quizás mañana o al otro, me cuadren las condiciones y triunfe...”El pasado viernes 5 de marzo, estaba haciendo los contactos telefónicos pertinentes para planificar un sábado que se presentaba con potencial de viento en Calblanque hasta media mañana pero con la alternativa de irme a Genoveses, donde la previsión daba “rasca” a troche y moche durante todo el día. El mapa de evolución del “windfinder” era implacable también: Un óvalo de color naranja desplazándose desde primera hora de la mañana hacia nuestra vecina Almería y dejando a Murcia de buena mañana, compuesta y sin novia. ¿Sin novia?.A Calblanque le salieron novias.
Jaime me dijo que querían ir temprano.
-“¿Para desayunar?, le pregunto.Un mensaje nocturno me deja claro que pretenden salir a las 7 de la mañana de Murcia. A las 6.45 yo estoy saliendo de casa y ya sé que Jaime está despierto y en marcha, con buen humor.
-“No, más temprano… para el amanecer! "-me responde-
No son las 8 todavía y llego a Calblanque. Veo tres furgonetas que han pasado la noche en el centro de visitantes del parque regional. Todavía duermen. Me acerco a la playa y estoy sólo.
Parece que está para 5.2 con alguna serie buena… un poquito anortado y racheado. 11 ºC. En fin, es invierno…
Llega Pablo Magaña y después lo harán, Luis, Jaime y los furgoneteros. Me echo al agua y después del segundo bordo, caigo en la ola y ya le tomo cariño. Para conocerlas mejor me paso un buen rato entre ellas, tragando espuma hasta que logro hacerme otra vez con el percal y vuelta para fuera. La ola no me quiere, se me queda atrás o se burla con un guiño descarado diciéndome: “no me vas a tocar, no si yo no quiero”. En un bordo hacia dentro, me la encuentro de cara y con suave desparpajo me abro un poco y piso fuerte la popa para imprimir a la tabla la potencia suficiente para un salto bien alto y controlado, que me deja flotando un par de segundos, suficientes para darme la primera alegría de la mañana, a falta de surfing!
Salgo a descansar. Son las 9.30. Somos ya 7 u 8 y sigue llegando gente. Un zumo y vuelvo al agua. Ahora sí, la ola ha cambiado. Es más larga, más rápida y más grande. Pillo un par que me permiten pegarle unos cuantos girazos, mirarlas con detalle, ver donde van a romper, volver a por ellas para pegarles un último cut back y terminarlas con la sensación de que ya con solo ésto, todo vale la pena…
“Con el ansia de no dejar la ola hasta que ella te deje a ti”, acaba uno un poquito lejos, digamos que en la zona crítica; dónde estás desventado y ya es cuestión de tomarlo con calma para no romper, y aprovechar la buena fortuna para que una racha te acerque y volver caminando poco a poco hasta la cala frente a los coches, de donde todos salimos. Y esto nos pasa unas cuantas veces en la mañana.
Hace frío. Son las 12 y vuelvo a salir, alentado por los buenos surfing de Jaime. Quiero despedirme con una buena ola. Y la pillo. Uno, dos, tres giros, la cabeza de Jaime y su material en el agua, lo esquivo, la espuma, le meto, se vuelve a formar la ola, un cut back, otro bottom y así hasta que dejo la ola y traslucho para tomar un bordo de ceñida. Pero siempre llega una puta ola cuando casi estás fuera, después de haber pasado lo peor. Te tira. Estás reventado, se aprovecha y te vapulea, recordándote que no eres nadie.
-“Jose, salte ya….” –me digo-
Ha sido extremo. Físicamente acabo destrozado. Es Calblanque.
Study of Landscape (Wassily Kandinsky, 1910)
domingo, 31 de enero de 2010
La 4 metros
Con estos temporales que nos han visitado últimamente (Ponientes, Suroestes, Nortes aponientados, Levantes anorestados, etc), se me han removido las ganas de contar con material más pequeño.
Yo decía que para qué tener menos de 4,7 en Murcia, si cuando yo puedo navegar con 4,7 la gente va con 4,2 y menos de eso es para cuando van con 3,7 que ya debe de estar BRUTAL y mejor no meterse al agua....Además no es que en estas latitudes nos caractericemos por fuertes vientos, como en la vecina Almería, un par de grados más al sur.
Ahora pasará lo de siempre. Se cumplirá la Ley de Murphy: "cómprate una 4 metros y volverás a usar la 5,8..."
Pero ahí estoy, con mi cuatro metros, mi cabeza pensando en sacar el forward este año y a estas edades y con un ojo mirando en los concesionarios el apartado de furgonetas.... y el otro mirando por la familia, y lo que me queda por el trabajo, el parte meteorológico, los problemas locales, los regionales, los nacionales, los globales... y en una metro y medio para Pablo, que este verano ya estará en edad de probar esta "droga"
Yo decía que para qué tener menos de 4,7 en Murcia, si cuando yo puedo navegar con 4,7 la gente va con 4,2 y menos de eso es para cuando van con 3,7 que ya debe de estar BRUTAL y mejor no meterse al agua....Además no es que en estas latitudes nos caractericemos por fuertes vientos, como en la vecina Almería, un par de grados más al sur.Pero he estado navegando con 4,7 pasado, de poniente y de levante y me parece que a estas edades ya me puedo permitir ciertos detalles, como tener una 4 metros y su correspondiente palo para navegar 4 ó 5 veces al año. Si son más, mejor. Y si son menos, ¿qué pasa? Pues nada. Lo poco que sea se lo llevarán mi cuerpo y mi mente.
Pues eso, que me acabo de pillar una 4 metros!! Ahora pasará lo de siempre. Se cumplirá la Ley de Murphy: "cómprate una 4 metros y volverás a usar la 5,8..."
Pero ahí estoy, con mi cuatro metros, mi cabeza pensando en sacar el forward este año y a estas edades y con un ojo mirando en los concesionarios el apartado de furgonetas.... y el otro mirando por la familia, y lo que me queda por el trabajo, el parte meteorológico, los problemas locales, los regionales, los nacionales, los globales... y en una metro y medio para Pablo, que este verano ya estará en edad de probar esta "droga"
jueves, 14 de enero de 2010
Windsurf en La Azohía, 09-01-2010
Después de unos días en los que no me cuadraron los horarios, el trabajo o la selección del spot, para disfrutar de unas condiciones de viento notables en las dos últimas semanas del fin de año 2009 y estando al acecho de nuevas previsiones, se plantó de cara este sábado en principio prometedor, pero que después de un mensaje del “Rubio”, informando sobre un día soleado en Mazarrón, digno de aprovechar paseando, se inició como un sábado dedicado a empapelar el estudio nuevo. Pero..., "tin, tin... tin, tin!!" Mensaje en el móvil a las 12 del mediodía:
Remitente: Jose –Rubio-, “La azohía 15 kn W ola 1,5 m voy a entrar 5,7 acaba d empezar”
Descompongo lo compuesto y como algo (un poco de caldo con pelotas). Cargo el coche y me voy “privao” para Mazarrón, porque necesitaba un rato así, para mí, y si encima navego, mejor. El viento en la carretera es NW fuerte. Al llegar al Alamillo se ve una rasca del copón. Tengo ganas de llamar ya a Luis y decírselo, que viene de camino, pero me contengo. Estoy impaciente por llegar. Al hacerlo me recibe Jose con una buena sonrisa. Se ha pegado una buena sesión, pero parece que baja un poco el viento. Está racheado. Monto 5,8 y 103 litros. Salgo fuerte y me encuentro de repente con el viento de lado y unas paredes de metro o metro y medio para saltar, que me pillan de sorpresa. Un salto alto no registrado en el video y un par de surfeadas me ponen las pilas. Luego cae el viento y me cuesta salir pues me he abierto demasiado, perdiendo barlovento y el viento se pone más side off, más de tierra, por lo que tengo que ceñir en condiciones marginales. En la orilla ya están Luis y Jaime preparando los bártulos pues me ven llegar full speed planeando porque el viento vuelve a subir y agarro el subidón en los últimos 500 metros antes de llegar a la playa. Salgo con los dedos de las manos congelados y las ganas de comentar la jugada. Lo que sigue, serán bordos con viento racheado, algunos saltos, algunas surfeadas en una ola de 1 metro o menos, lenta y fácil, que me devuelven el anhelo de sentir el viento en la cara, la tabla bajo los pies y las olas listas para ser acariciadas.
Se unen también a esta sesión Andrés Serrano y Andrés Durán. Después de plegar velas y recoger todo el material, una visita al bar de Diego, a reponer calorías con un platico de magra con tomate, unas croquetas, una caña, varios cola caos y cafés con leche...
Remitente: Jose –Rubio-, “La azohía 15 kn W ola 1,5 m voy a entrar 5,7 acaba d empezar”
Descompongo lo compuesto y como algo (un poco de caldo con pelotas). Cargo el coche y me voy “privao” para Mazarrón, porque necesitaba un rato así, para mí, y si encima navego, mejor. El viento en la carretera es NW fuerte. Al llegar al Alamillo se ve una rasca del copón. Tengo ganas de llamar ya a Luis y decírselo, que viene de camino, pero me contengo. Estoy impaciente por llegar. Al hacerlo me recibe Jose con una buena sonrisa. Se ha pegado una buena sesión, pero parece que baja un poco el viento. Está racheado. Monto 5,8 y 103 litros. Salgo fuerte y me encuentro de repente con el viento de lado y unas paredes de metro o metro y medio para saltar, que me pillan de sorpresa. Un salto alto no registrado en el video y un par de surfeadas me ponen las pilas. Luego cae el viento y me cuesta salir pues me he abierto demasiado, perdiendo barlovento y el viento se pone más side off, más de tierra, por lo que tengo que ceñir en condiciones marginales. En la orilla ya están Luis y Jaime preparando los bártulos pues me ven llegar full speed planeando porque el viento vuelve a subir y agarro el subidón en los últimos 500 metros antes de llegar a la playa. Salgo con los dedos de las manos congelados y las ganas de comentar la jugada. Lo que sigue, serán bordos con viento racheado, algunos saltos, algunas surfeadas en una ola de 1 metro o menos, lenta y fácil, que me devuelven el anhelo de sentir el viento en la cara, la tabla bajo los pies y las olas listas para ser acariciadas.
Se unen también a esta sesión Andrés Serrano y Andrés Durán. Después de plegar velas y recoger todo el material, una visita al bar de Diego, a reponer calorías con un platico de magra con tomate, unas croquetas, una caña, varios cola caos y cafés con leche...
martes, 15 de diciembre de 2009
House
Y yo, que llevaba más de seis meses sin ponerme delante de la TV para ver otra cosa que no fuera un telediario o el evasivo programa de viajes "Planeta Solitario" de los viernes en la 2, acabo de inaugurar el ratito de después de cenar, ese ratito que queda antes de ir al sobre, con una tumbada de sofá viendo al genial House. Ya llevo dos martes así... ¡Menos mal que aún hay cosas que se pueden ver a horas "normales", aunque sean contadas con los dedos! Ya te digo: una... dos... y tres!!
El payo no se corta, me cautivó desde que lo ví la primera vez. Ya no podía quitarle el ojo de encima, aunque me faltara el bicarbonato para neutralizar su pasmosa acidez, aunque me faltaran palabras de asombro para elogiar a los guionistas por sus genialidades pasadas de tono. Es una patada en el culo a este mundo cínico y superficial. Es una muestra de sensibilidad visceral, de atormentada pasión por la vida.
El payo no se corta, me cautivó desde que lo ví la primera vez. Ya no podía quitarle el ojo de encima, aunque me faltara el bicarbonato para neutralizar su pasmosa acidez, aunque me faltaran palabras de asombro para elogiar a los guionistas por sus genialidades pasadas de tono. Es una patada en el culo a este mundo cínico y superficial. Es una muestra de sensibilidad visceral, de atormentada pasión por la vida.
viernes, 13 de noviembre de 2009
El forward en cuatro pasos
Con esta explicación y las imágenes del video, lo veo más sencillo que nunca. He mirado cientos de secuencias fotográficas, explicaciones paso a paso, videos, pero esta es la que más sencillo lo pinta... Como que me dán ganas de empezar con el primer paso la próxima vez que me vaya al agua!!
Vale, vale, acabo de ver que ya estaba colgado en el totalwind!!!
Vale, vale, acabo de ver que ya estaba colgado en el totalwind!!!
domingo, 27 de septiembre de 2009
GENOVESES, 26 DE SEPTIEMBRE
Después de unas llamadas y varias consultas de la previsión y del viento en tiempo real, el sábado me fui para Almería, a Genoveses, apostando por un NE al menos “apañaíco” que me quitara este monazo que tengo de viento y olas.
Cuando llegué ya andaban por allí Andrés y el “Rubio”, de Mazarrón. Nublado, con el viento racheado aunque suficiente para planear, pero sin ola, es como se presentaba el asunto. Para 5,2 y 103 L en mi caso. Se esperaba que subiera por la tarde, y no lo hizo hasta las 4.30 ó las 5, en que subió un poco y se metieron algunas series en el lado de la derecha, pequeñas, que permitían algún giro y quitarme un poco el gusanilla, pero dejándome con mucha más hambre!!!. Las ampollas abiertas después de un baño de casi tres horas y un par de síntomas de cansancio (se te escapa la botavara, te cuesta engancharte después de un salto, un tironcico en la pierna, etc), hicieron que me saliera a recoger y diera el baño por finalizado. Sobre las 5,30 empezó a llover, pero ya me pilló en el parking estirando.
Después de casi un mes y medio sin navegar necesitaba quitarme el mono. No ha estado mal...
Grrrrrrr, mientras, otros murcianos se quitaban el monazo en Hookipa! ¡Qué envidia!
Algún día, Jose, algún día... (me digo a mí mismo)
Aproveché la sesión para estrenar la cámara GoPro, que llevaba colocada en el casco. Subo un video que me he currado con mi primera edición. Es sencillo y muy básico, pero como es el primero, me mola:
Cuando llegué ya andaban por allí Andrés y el “Rubio”, de Mazarrón. Nublado, con el viento racheado aunque suficiente para planear, pero sin ola, es como se presentaba el asunto. Para 5,2 y 103 L en mi caso. Se esperaba que subiera por la tarde, y no lo hizo hasta las 4.30 ó las 5, en que subió un poco y se metieron algunas series en el lado de la derecha, pequeñas, que permitían algún giro y quitarme un poco el gusanilla, pero dejándome con mucha más hambre!!!. Las ampollas abiertas después de un baño de casi tres horas y un par de síntomas de cansancio (se te escapa la botavara, te cuesta engancharte después de un salto, un tironcico en la pierna, etc), hicieron que me saliera a recoger y diera el baño por finalizado. Sobre las 5,30 empezó a llover, pero ya me pilló en el parking estirando.
Después de casi un mes y medio sin navegar necesitaba quitarme el mono. No ha estado mal...
Grrrrrrr, mientras, otros murcianos se quitaban el monazo en Hookipa! ¡Qué envidia!
Algún día, Jose, algún día... (me digo a mí mismo)
Aproveché la sesión para estrenar la cámara GoPro, que llevaba colocada en el casco. Subo un video que me he currado con mi primera edición. Es sencillo y muy básico, pero como es el primero, me mola:
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