sábado, 27 de junio de 2026

Cuando Alberti pasó la noche con nosotros

Veo a mi alrededor gente querida a la que le va fallando la memoria y consciente, lo sabe. Algún día, si no me ha empezado a pasar ya, el destino jugará esa baza conmigo. Seguro. Lo sé. Quiero escribir recuerdos que seguramente quedarán enterrados en el tiempo, porque quienes estaban conmigo no están, ya no estarán o ya no lo recuerdan. Últimamente me acuerdo de una noche especial, cuando fui con mis padres a un recital de poesía en el Corral de Comedias de Almagro. El poeta era Rafael Alberti. Sí, el mismo. Quizás yo no entendiera nada de lo que allí se decía o cocia, bastante con darme cuenta de que aquello era muy afín al PCE y a la política hacia poco en clandestinidad, pues tendría unos 8 o 9 años. Pero recuerdo aplausos, clamores a la libertad y el sopor del sueño de una noche manchega  de verano. Eso me trae ahora otros recuerdos, como el dormir en dos sillas juntas en un concierto de Paco de Lucía en la feria de Villarrobledo; o el del mitin de la Pasionaria en Ciudad Real. Pero esas son  o serán otras historias. En esta y continuando, nos acompañó Rafael en el 131 de mi padre a Ciudad Real, donde vivíamos y él tenía el hotel para pasar esa noche. El Hotel Quijote, frente a los cines, aún lo recuerdo, sesiones dobles los domingos. Fuimos primero al piso que teníamos en la plaza Cervantes, con caldera de leña y su leñera en la terraza de la cocina. Y ahí puedo recordar en un extremo de la mesa presidiendo, a Alberti. La tertulia. Mi madre sacando la tortilla de patatas (ella me ha recordado hoy lo que cenamos aquella noche). Imagino que correría el coñac y el tabaco. Y ya mi recuerdo salta acercando a Rafael al hotel, de madrugada, también en coche, aquel Seat 131 1600 blanco, CR-6121-C. Nunca escuché hablar a mí padre o a mi madre de aquella noche. Ni a mí hermana Marta. Llegué a pensar que igual fue sueño o ilusión, pero mamá me lo ha confirmado hoy en el jardín de la Residencia. Sin más detalles aparte de la tortilla de patatas, por aquello de que la memoria falla. Y quiero que quede así descrito. Para luego leerlo y recordarlo, cuando la memoria empiece a fallarme o cuando la melancolía haga su presencia.


Fuente de la foto: navonaed.com

Sin ver, ni oir...



Sentado, mirando al horizonte....
Me veo solo, casi triste quizás, con esa melancolia de los Parra: una copa en la mano, un trazo en el aire con un dedo, un deseo en la mente...
No quisiera tomar pesaumbre, pero me gustaría tener a mi padre aquí. Él se marchó de este mundo hace  poco másde treinta años, y a veces lo echo de menos. Lo echo de menos para que me conozca ahora, no cuando era un chaval que sacaba dieces en geografía o que mataba pájaros con una escopeta de plomos o con una trampa de muelles....
Para que conozca mi entorno, a mi compañera, a mis hijos, a mi sangre, a su sangre... Para que sepa de mi SER. Quizás no soy lo que él querría que fuera, pero seguro que conociéndolo, en lo poco que lo conocí (yo tenía 13 años y apenas lo veía dos meses al año), tendríamos algo en común: hablaría conmigo de arte, de viñas, del campo, del amor; a lo peor del fútbol, y también de mi abuelo Pepe y de mi abuela Alfonsa... hablaría conmigo de irme a vivir a Málaga con él... y yo me lo pensaría y le diría con la mirada NO, PADRE, NO ME PIDAS ESO!

lunes, 8 de octubre de 2018

Vertedero ilegales



¿No os da rabia encontraros en vuestras salidas con la bici de montaña esos vertederos ilegales a la orilla de caminos poco frecuentados, próximos a núcleos urbanos?
No puedo con ello. La basura llama a la basura y cada vez que paso, hay más residuos.

Puedes seguirlo en este blog en el siguiente enlace.

domingo, 3 de diciembre de 2017

Mi neopreno es mi bandera

Viento de lado del Noroeste, temperatura fresca. Olas de 1 a 3 metros, en la serie buena. Estoy en Cabo de Palos.
Oloncios, picos y espumones. Al agua!  En una de esas, se empieza a formar una masa de agua con fuerza y tamaño serio. "Esta es!" -pienso-. Miro a mi derecha y veo a Juanele también con la vista puesta en el pico. Hay distancia suficiente para disfrutarla juntos. Me tiro por el tobogán, amago la vela, miro hacia arriba y veo la pared vertical, el pico formándose, haciéndose el hueco. Me lanzo arriba y le pego, para volver a caer, dentro de la habitación verde. Me da para dos o tres  giros limpios más. Y salgo hacia la orilla, envuelto en un halo de plenitud, gritando de placer!!!
Hay un tipo en la arena que lo ha visto todo. ¡Ey! -le llamo-, ¿lo has visto? ¿Qué guapa, no? ¿Me has visto vertical? ¡Si, si ! -me responde-. Ya está. Mi ego se alimenta y vuelvo a agarrar el aparejo dispuesto a salir de nuevo al agua. Y tengo un espíritu nuevo que me dice que todo va a ir bien. Que después me voy a ir a Alicante a ver a mi madre y que me va a mirar con los ojos llenos de vida y que voy a cenar con mis colegas del windsurf al Aquilino, en San Pedro del Pinatar, y todo van a ser risas y diversión. Que el domingo estaré en casa, el día será soleado y tomaré una cerveza en la terraza despues de trabajar en el jardín, que veré a los niños jugar y Mar me buscará con la mirada para contarme cómo ha ido su carrera.


Mi neopreno ondea al viento,
escupiendo el agua del mar,
dejándose acariciar por los rayos del sol del invierno. 

Mi neopreno apenas se deja ver,
es la última figura de este atrezzo,
quedando furtivo en la puerta trasera de la furgoneta.

Mi neopreno es mi bandera.

Abro la puerta de ese balcón a la libertad
y encuentro el mar, el sol, la lluvia,
el viento, el salitre,
los amigos, las risas
y el amor.

Mi bandera es mi neopreno,
que ondea salvaje al viento, donde quiera que esté,
sin pedir permiso ni licencia.


Fotografía de Juan Alberto Bohajar











viernes, 30 de octubre de 2015

En silencio

Silencio. Azote del viento. Silencio. Chasquido de la ola. Silencio. Azote del viento. Silencioso silencio. Y ya salgo. Estoy fuera y listo para seguir.

Go Pro en el mástil-Calblanque

Una cosa es soñar y otra hacer esto: pequeña edición de videos grabados en Calblanque con la cámara

GoPro en el mástil con el accesorio Flymount. 


Ilusión & circunstancias

Le he dado mil vueltas.
Le he dado mil vueltas y no sé si saldrá bien.
Pero tengo frente a mí un día que puede ser épico: olas, NE, Calblanque, amigos, una competición...
Domingo, 1 de noviembre.
Le he dado mil vueltas porque lo fácil era renunciar y lo complicado, hacer malabarismos para estar el domingo en mi "heat".

Un CIAO es especial. Y un CIAO con esta previsión... puede ser épico.
Será el CIAO CALBLANQUE 2015.
Y si nada lo impide, allí estaré, con mis circunstancias.