sábado, 27 de junio de 2026

Sin ver, ni oir...



Sentado, mirando al horizonte....
Me veo solo, casi triste quizás, con esa melancolia de los Parra: una copa en la mano, un trazo en el aire con un dedo, un deseo en la mente...
No quisiera tomar pesaumbre, pero me gustaría tener a mi padre aquí. Él se marchó de este mundo hace  poco másde treinta años, y a veces lo echo de menos. Lo echo de menos para que me conozca ahora, no cuando era un chaval que sacaba dieces en geografía o que mataba pájaros con una escopeta de plomos o con una trampa de muelles....
Para que conozca mi entorno, a mi compañera, a mis hijos, a mi sangre, a su sangre... Para que sepa de mi SER. Quizás no soy lo que él querría que fuera, pero seguro que conociéndolo, en lo poco que lo conocí (yo tenía 13 años y apenas lo veía dos meses al año), tendríamos algo en común: hablaría conmigo de arte, de viñas, del campo, del amor; a lo peor del fútbol, y también de mi abuelo Pepe y de mi abuela Alfonsa... hablaría conmigo de irme a vivir a Málaga con él... y yo me lo pensaría y le diría con la mirada NO, PADRE, NO ME PIDAS ESO!

1 comentario:

José Alfonso dijo...

Acabo de destriparme...