-... puessss, a navegar, si te lo dije anoche...
Desayuno, preparo algo de fruta y zumo, y salgo para La Llana.
-Uyy, de camino no se mueven ni las banderas de los campos de golf y urbanizaciones orilleras a la autovía... mala señal.
En cualquier caso, prosigo con la esperanza del que puede triunfar, viéndome navegar ya con los primeros rayos de sol, sacando back loop y aerials en back side y teniendo como único testigo al sol naciente.
-Uff se me va la pelota... -
Llego a La Llana y los pescadores
se están colocando a la orillica del puerto, ensartando al gusano en el anzuelo, aflojando carrete y lanzando el sedal...
Son las 8 y amanece (que no es poco, como dice el título de la subrrealista película). Termino de ver salir el sol, un poquito de Bob Marley, unas fotos, unos pensamientos oportunos sobre el fracaso, la mierda del cambio climático, que seguro que ha tenido la culpa, porque la crisis en esto no puede tener nada que ver y arranco el coche, a ver si me da tiempo a desayunar con Pablo y con Mar.
Y es que, estas cosas también pasan. Forman parte del juego, del azar, de la imprevisión. Si no te arriesgas, no podrás arrancarle a la naturaleza todo su explendor.
Hasta la próxima, por que habrá más proximas, por que los zagalicos no aprendemos, ¿para qué? Quizás mañana o al otro, me cuadren las condiciones y triunfe...
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