viernes, 9 de agosto de 2013

De como me hago con una furgo y la visto por dentro



Con esta narración pretendo crear un recuerdo de la ilusión perseguida y también conseguida; y del trabajo llevado a cabo, con los errores cometidos. 
Si para alguien es de utilidad, mejor todavía. 
Tan sólo es, lo que puedo ofrecer. 

Es importante leer hasta el final, ya que doy cuenta de errores cometidos en la construcción de la estructura.

Julio de 2013

Ya la tengo. Por fin tengo mi furgo. Como agua de mayo. Y como la mayoría de las cosas en mi vida, ha sido algo muy deseado, pero no de un día para otro, sino que llevó su proceso, su tiempo, como todo en la vida. Primero fue la idea, luego el proyecto y finalmente, una realidad. 
Fui mirando por aquí y por allá. Pregunté, me calenté la cabeza, valoré, identifiqué pros y contras, riesgos, dudas y miedos. En fín, los que me conocen ya saben cómo funciona mi proceso de toma de decisiones! Y los que no me conocen, pues tienen esa suerte!

Los medios como internet, concesionarios, chats, vistazos en la playa… me fueron llevando.

Y así pasaron unos meses y no la encontraba. Demasiado caras las nuevas, demasiado viejas las baratas. Hay que tener paciencia, como buen pescador. Y por casualidad, surgió. Allí estaba, en un concesionario de Fiat, esperándome, o no. Pero cumplía con los criterios que me había fijado: pocos kilómetros, buen estado, bonita, color agradable, larga y precio asequible a mi presupuesto. Perfecta. Entonces sí que me fue fácil tomar la decisión. Y ahora ya es mía.

Como buen surfista con furgo, hay que vestirla, pero por dentro. Toca consulta de foros en internet, intentos de recordar las furgos de los colegas, “preguntaos” a la gente más próxima y fotos por whatsapp, hasta que elaboro el primer boceto.

No tengo claros los materiales y me voy a Brico Fermín, con mis cuatro alternativas: tubos en PVC para tuberías de saneamiento, metal de estanterías, perfiles de aluminio, listones de madera. Entre lo que veo y los comentarios de Fran, experto de la tienda, queda claro que debe ser madera. El PVC es delicado para los golpes y se astilla o agrieta pronto. El metal es pesado (y queda feo). Los perfiles de aluminio son muy caros. La madera (de pino) es ligera, barata y fácil de trabajar.

Medida la caja de la furgoneta y definida la estructura en boceto, hago la compra. Y construyo la primera estructura, que será un fracaso. Menos mal que la inversión en dinero (70€) y en tiempo (11 h) no fué muy grande.

La música que me acompaña, rock de la radio, de Sonic Youth, Nirvana, Pearl Jam...

Aquí va la secuencia de fotos.
Fiat Scudo Panorama Familiar, lista para ser vestida

Tablero DM de 16 mm

Recorte del tablero

Recorte de la moqueta

Colocación del adhesivo de doble cara

Pegado

Terminación con puas

Presentación del tablero que hará de base en la caja de la furgo

Primera estructura (fracaso)

Esta estructura no sirve

Marzo de 2014



He tenido que rehacer la estructura. De la que me fabriqué en julio, sólo ha quedado el tablero de DM forrado que hace de base. Y es que cuando me metía por caminos bacheados, como la rambla de Calblanque o en alguna curva cerrada, con el traqueteo se movía toda la estructura, hacia delante y hacia los lados, golpeando la furgo. Intenté fortalecerla reforzando las patas en la base con ángulos más grandes, pero seguía moviéndose y los tornillos de los ángulos se soltaban. Entonces  coincidí con Jose en Calblanque, un carpintero profesional, y pude ver la estructura que llevaba en su furgo. Me explicó la técnica en el diseño -patas y travesaños anchos para mantener la estructura por sí sola- y me envió un boceto, que he aplicado en la reconstrucción casi al pié de la letra (excepto por las escuadras de la base).

La he probado bajando la rambla de Calblanque y no se mueve un pelo para los lados ni hacia delante. Ha quedado perfecta. Éste si es el diseño que puedo mostrar. Además la he hecho un poco más estrecha de forma que me deja hueco para meter la bici de montaña en un lado, que también pueden ocupar las tablas de surf y botavaras.

Los materiales que en definitiva he utilizado han sido:

  • ·        Seis listones de madera de pino de 720 mm x 70 mm x 25 mm (cortados a medida)
  • ·        Cuatro listones de madera de pino de 1050 mm x 150 mm x 30 mm (cortados a medida)
  • ·        Tablero de DM de 118 cm x 118 cm (cortado a medida)
  • ·        2,5 m2 de moqueta
  • ·        Cinta doble adhesivo para moquetas
  • ·        40 tornillos de 50 mm y cabeza de 4,5
  • ·        Caja de púas
  • ·        Lima plana
  • ·        Lija
  • ·        Barniz sintético
  • ·        Brocha
  • ·        Disolvente para limpieza
  • ·        Cola para madera
  • ·        Atornillador con punta de estrella
  • ·        Taladro
  • ·        Broca para madera de 3 mm
  • ·        Sierra de calar
  • ·        Regla, flexómetro
  • ·        Escuadra
  • ·        Lápiz

La reestructura me cuesta poco trabajo. En unas dos horas lijo y barnizo los listones. Y en otras dos horas monto la estructura atornillando. El tablero base ya lo tenía hecho, y en su día tardé en cortar a medida y pegar la moqueta un par de horas.

El coste en materiales (listones, tornillos, tablero, moqueta, lima, barníz, púas) unos 60 €.



 
El boceto de Jose, el capintero.

Marcando dónde van a ir los tornillos, para taladrar.

Un lado atornillado

El otro lado

La antigua estructura, para desmontarla de la base

Preparando la base para los nuevos inquilinos

La base con los dos soportes atornillados. Listo para colocar en la furgo.

Colocación en la furgo y a tope con el material. A la derecha se ve el hueco para la bici o las tablas de surf.
Ahora queda llenarla de viajes, de salitre y de buenos momentos.
 

domingo, 2 de junio de 2013

De un vistazo

Imágenes de enero y abril, con lesiones reincidentes que me han dejado aparcado hasta el mes de mayo. Espero recuperar el tiempo en breve, en el próximo viaje a Pozo con Diego este mismo mes de Junio.

jueves, 31 de enero de 2013

Cosas que me devuelven la ilusión por las personas

En estos días en que no paro de oir cómo la mayoría de los políticos que nos representan -porque los hemos elegido libremente-, nos cagan la cara a base de bien (comisiones, cobros en negro, blanqueo legal, evasión fiscal, etc) y encima nos lo restriegan con indecencia, mientras nos piden "pequeños" y "grandes" esfuerzos por salvar la crisis, que viene a ser lo mismo que "salva tu culo y así salvarás el mío todopoderoso" para seguir manteniéndoles a ellos en el poder y la riqueza, en su opulencia y en sus pecados capitales, me siento asqueado y no tengo ganas de oirlos mentar ni en los telediarios. Y me avergüenzo de este país y de las gentes que lo gobiernan y lo han gobernado, así como de los ciudadanos que hacen o hemos hecho, que con nuestro voto, sigan gobernando los mismos de siempre, los mayoritarios, en el Estado o en sus Autonomías.
No comprendo ya esa vileza política mantenida por nosotros, los votantes.
Una clase política, la contemporánea, que no sirve para nada. 
Una clase política, que gobierna o ha gobernado, y que generalmente, porque no serán todos los casos, cuando necesitas algo, no los encuentras de forma desinteresada, o no encuentran las soluciones obvias a problemas que con un poco de sentido común, la tienen. Que no son hábiles ni inteligentes, digo.
Y ahora viene también en las noticias el tema del dopaje en el mundo del ciclismo de carretera, el de los tour de Francia y las vueltas y revueltas ciclistas a España. Y aquí parece que se ha tirado de la manta y no hay quién se salve. Y ya hay dimisiones y muchos temblando y otros que se acusan a sí mismos en un desquite de locura ávida del perdón. 
Pero yo no vivo de esas noticias. Ya no. Hace tiempo que las oigo o las veo pasar intentando ser lo más ajeno a ellas. ¿Por qué? Porque no me representan. Porque yo no soy así, ni lo es la gente que me rodea, con la que me relaciono y me es afín. 
Y hay cosas que me devuelven la ilusión por las personas, que me hacen volver la cabeza hacia la pantalla del televisor o hacia un post en facebook, para prestar mi atención y sonreir como un niño al pensar que afortunadamente hay gente que vive al margen de toda esta sinvergonzonería, que vive para vivir las emociones y que yo y algunos amigos, nos contamos también entre esa gente "pura".
El ejemplo: OLAS GIGANTES; Aquí al ladito, hace unos días en la costa de Nazaré (Portugal) el hawaiano Garrett McNamara cabalga una ola de 30 metros (palmo arriba, palmo abajo). Se juega la vida. Es pasión.

 

Parece que este tío no necesita EPO, sólo una moto que le ayude a tomar velocidad. Y así lo muestra, sin tapujos. Lo importante está en la sensación.

sábado, 26 de enero de 2013

Calnegre e Isla Plana (19/01/2013)



La semana del 14 de enero, no dejaba un segundo de respiro para el whatsapp. El grupo estaba calentico, más de 150 mensajes al día. Una masa negra que apodaron “la cosa” se desplazaba desde el Atlántico hacia la península y entraba por el estrecho para focalizarse sobre nuestra costa mediterránea. A esa cosa, le dieron nombre y "figura”


Se desplazaba irremediablemente hacia nuestro rincón del sureste peninsular. Y se abre el debate sobre el mejor spot para tales circunstancias que se prestaban huracanadamente desfasadas: ¿Calblanque o Puntas de Calnegre?.Calblanque podía estar tremendo y suicida. Puntas era una alternativa, pero con controversia.
En todo este jaleo, yo no me metía. Todavía estaba en “dique seco”, aguardando al visto bueno para echarme al agua. Entonces pensé que podía grabar las sesiones de este fin de semana tan prometedor, ver a la gente y tertuliar un poco, que ando perdido de todo y de todos. La tarde del viernes pienso que las condiciones son buenas para Calnegre. Una entrada en el whatsapp empieza a remover espíritus y al final hay consenso.  Entonces, envío un mensaje al grupo: “no podéis ir a Puntas sin el jose”. No response. Pero me sumerjo en una idea. Puntas puede estar dócil, no sería como Calblanque. Quizás pudiera meterme sin arriesgar demasiado, y pegarme ese primer baño del año que tanto ansío. Doy el aviso en casa, monto el material en el coche, por si las condiciones son favorables para mí. El sábado hago mi mercado temprano y marcho a Puntas. Cuando llego me entero que han estado navegando con 4,2 pasados. Pero el viento ha dado un bajón descomunal. La gente no va y espera que suba un poco. Vuelve a subir, pero con la ola pequeña. Entra la lluvia con viento, que nos azota con venganza. Algunos están todavía en el agua sin temor. Tertulia a la esponta de las furgonetas. Se pone off shore. Es momento de recoger e irse. Traslado del campamento a Isla Plana en Mazarrón. Cuando llegamos, el viento está flojo. Comemos algo, cervecita, tapillas, café… y empieza a entrar Eolo. Lo que sigue, es lo que muestro:





sábado, 22 de diciembre de 2012

No me veo, joder!

- Papá, para cumplir 50 años, te quedan 8.
Eso es lo que Pablo me dijo cuando íbamos en el coche, tan tranquilos, una noche de diciembre. Está ahora con las "mates" hecho un máquina y no para de trasladar cualquier cuestión al plano operacionalmente matemático.
Y me dió tal impresión que no pude aguantarme y me eché a llorar. Sí, a llorar como un niño, mientras conducía mi puto coche. Y Mar me echó el brazo sobre el hombro, pero eso no me calmó y no aguanté a decir:
-Es que 8 años pasan en nada....
Es que no me veo, joder! No me veo con 50. Pero será así. Llegarán.
Y bueno, hay que coger lo mejor de cada momento, y quiero creer que lo mejor que tengo ahora es lo menos que vamos a tener...


domingo, 2 de diciembre de 2012

A propósito de los años

Me desperté recordando, de la pasada noche en Águilas, al personaje que se quería ir a la panadería Meca con Alfonso y Javi. Así, intentando subirse al coche de Javi de soslayo, como si fuera colega de toda la vida, pero sin conocernos, y con la naturalidad del que se cree un@ más sin ser advertid@. Y recuerdo a Cañavate en su performance. Y al poco recordé también a Luis, ya de recogida y pasadas las 5 de la madrugada, prendiendole fuego al aerosol de un envase de desodorante. Y me recuerdo a mí buscando la llave magnética debajo de los asientos del coche, para entrar al parking del edificio. Recuerdos que pasan raudos o que se paran unos segundos para digerirlos, después de haber dormido unas tres o cuatro horas escasas en una noche de vino, cervezas y tequilas. Un haz de luz entra por las rendijas de la persiana orientada a levante, de mi piso de Águilas. Estoy en mi habitación. La que se mantiene igual desde que era adolescente. Al lado tengo a Moncho durmiendo, seguramente soñando con su inminente viaje hibernal a Pozo. Me levanto, meo, deambulo por la cocina, el baño y la terraza. Y al momento me acompaña Luis, que pulula en calcetines rayados por los rincones, con sonrisa burlona, ojos vivarachos y moña despeinada, haciendo fotos y compartiéndolas por el whatsapp con el resto del grupo de windsurferos que hemos celebrado esta noche la tradicional cena navideña con posterior juerga y devenires nocturnos incluidos. Con Moncho en pié también, bajo de una estantería algunos de los primeros números del Fuerza 7. ¡Ummm!, mini explosión de recuerdos y me aventuro a sacar de un cajón, los números antiguos del Surf a Vela. Voy más allá y abro una carpeta con una pegatina del Camping Mar Azul, saco los reportes de las regatas del circuito regional murciano de los 90. En la coyuntura, Moncho se calza sus pantalones ochenteros, los que traía por si se terciaba ese ambiente vintage para la cena, aparte del bigote. El pantalón, unos vaqueros desgastados, con parches de North Sails y Up Sails no nos dejan indiferentes. Nos sonreímos, pues fuimos los tres, de alguna u otra manera, cómplices de aventuras de aquella época también. El Joven Pericles (Alex), queda ajeno a estos avatares ojeando ávido alguno de los Surf a Vela, precisamente aquel en el que se ve una vela de olas con cuatro sables. Me llevé la carpeta con los reportes de las regatas, para examinarla más tranquilamente en casa. Y eso he hecho, inundándome de recuerdos.
Corrían mis años universitarios, allá por los 90, cuando se comenzaron a organizar en Murcia unos circuitos regionales de windsurf en las modalidades de funboard: slalom y larga distancia. Entonces no había internet y la previsión la miraba en la tele por la noche, con el Maldonado. Una barrita con flecha, no era prácticamente nada; dos barritas, ya se podía pensar en algo, pues eran 20 nudos de viento. Tres barritas, te entraba un cosquilleo en el estómago. Pero luego, tenía que cuadrar con que la dirección fuera buena: suroeste, noreste, este (lebeches y levantes). Y el modo de tener el viento al instante era llamando por teléfono a un colega. Pero al teléfono que hoy conocemos como fijo, no al móvil. Llamaba a la casa de alguien o a una tienda. Y recuerdo la época en que le pegaba un toque a Diego de Mas Kite, que vivía en Cabo de Palos. Si su madre me decía que se había ido a navegar, ya podía yo salir pitando de Murcia hacia la playa. En otros casos, para saber cómo funcionaba Almería, llamaba a la tienda de Jose de Eolo, situada en Cabo de Gata y despuéstrasladada a Almería, a la popular playa del Zapillo, o bien llamaba a José, de la tienda del camping de El Ejido...  ¡¡ Qué tiempos copón!! Ahora con el whatsapp vivo las condiciones al momento con comentarios de locos fanáticos desde distintos spot o ubicaciones, con fotos, cámaras web, bromas, putadinhas, clavadinhas, etc. Y para las previsiones hay una gran diversidad de páginas que las dan, con mayor o menor acierto, pero siempre te orientan. Entonces el circuito lo organizaba Franquino, de la tienda Tempo Líbero, con la Federación de Vela de la Región de Murcia y algún que otro patrocinador como Ángel de Marina Center en Cabo de Palos. Se daban unas fechas fijas, coincidiendo éstas con las mejores temporadas para los vientos locales y en esos días planificados nos juntábamos en la playa o en un club náutico con nuestros coches cargados y nuestra mejor disposición. Reunión de patrones sobre las 10 u 11 de la mañana y si hacía viento, se daban las salidas y si no, pues era el momento para compartir experiencias, viajes, aventuras, bromas, mostrar el material, etc. Y luego cada uno, regresaba a su lugar de origen. Yo volvía a Murcia, metía el coche en el garaje, y ahí dejaba las tablas encadenadas con una chapa doble en el carril del pie de mástil a una argolla en la pared. Botavara y velas al piso y mástiles (de una pieza), desde la calle a la terraza de mi primer piso. Y hasta el siguiente fin de semana.
Recuerdo de aquella época la presencia de Óscar, Félix y Luis, con quienes sigo compartiendo olas, a Franquino, cómo no, a José Pedro Barceló, a quien veo de vez en cuando en regatas locales, a Antonio Ortíz, Diego Egea, Antonio López, Ángel de Cartagena, Carlos de la Rocha (Carlocho), a Alberto Sintas, a Pedro Moreno, al Piti (Javier García Gallego) al que vi hace poco en el papel de Piloto en la película de “La carta esférica”, a César, profesor de Educación Física en Murcia, a Moncho y a Carlos Recio, compañeros también de carrera y un montón más. Así es que la otra tarde, descolgué los poster que aún seguían adornando mi habitación de universitario en mi antiguo apartamento de Murcia y me los llevé a casa para escanearlos. Pensé que bien se merecen un recuerdo compartido y alguna añoranza.
En la Copa de España celebrada en La Manga, recuerdo que aparte de ir de los últimos en mi manga, rompí el tendón del pié de mastil y tuve que volver a la playa sin terminarla, apoyando el mástil sobre el protector. Pero durante la manga, sentí una de las sensaciones adrenalíticas más increibles que he vivido: ir al largo con F6, 5,5m2 y 280 cm de tabla a una velocidad de vértigo al borde del descontrol, al borde del ostión. Acojonante.  En el cartel de la regata, Félix Garre, cabeza de serie en la época, a gran velocidad.
En aquella época se me daba bien el larga distancia y en pocas ocasiones terminaba entre los primeros en un slalom, aunque alguna se dió, como aquella en la que terminé tercero, ante la visita de una amiga de Melilla, que para ambientarse, se puso una camiseta ceñida con un elefante haciendo windsurf!. Buff, qué tiempos!
Ahora recuerdo también con cariño una regata en El Galán, en Semana Santa, con lebeche. Nos pillamos la gente de Águilas un apartamento encima de la escuela. Teníamos por primera vez números de vela, que sellamos con rotulador de tinta indeleble!! Paco Delgado, llevaba la escuela de vela El Galán. Gran tipo. Ahí acabé 10º, Moncho 6º y mi monumental Miguel Angel Schopohl, 9º. Como anécdota, que apareció un resumen de la regata en el Surf a Vela. Y que también obtuve mi mejor resultado en el larga distancia.
Y así han pasado los años. Unos veinticinco. Y ahora sigo y seguimos en la brecha, viejas glorias, muchos de los de antes acompañados de sabia nueva. Y nos juntamos y parece que el tiempo apenas si pasó. Nos siguen acompañando las sonrisas en nuestros rostros marcados por el sol y el salitre, por la cadencia del tiermpo. Nos sentimos orgullosos, nos buscamos, nos queremos.


Águilas desde la terraza


En el Casino de Águilas
Alfonso acompañado
Bigotes, risas...
Moncho, vaqueros ochenteros.
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Archivador

Referencia del Surf a Vela a la regata en El Galán

viernes, 23 de noviembre de 2012

Carolina

"Déjate llevar, con calma y paciencia
 -me susurra Carolina-,
tu visión borrosa desaparecerá,
y la luz,
nítida,
iluminará las formas que acostumbrabas a ver"